Después de la colocación de un catéter (ya sea venoso, urinario u otro tipo), es fundamental seguir ciertas medidas de higiene y vigilancia para evitar infecciones o complicaciones. La mayoría de las recomendaciones se centran en mantener la zona limpia, seca y bien protegida, además de reconocer a tiempo cualquier signo de alarma.
Esta guía reúne pasos generales que suelen indicarse a los pacientes. No reemplaza las instrucciones específicas de tu médico o del centro donde te atendieron, pero puede ayudarte a recordar los cuidados más importantes en casa.
Primeros cuidados en casa
- Lávate bien las manos con agua y jabón antes de tocar el catéter o el apósito.
- Mantén la zona cubierta con un apósito limpio y seco, según las indicaciones del personal de salud.
- Evita mojar el área al bañarte (a menos que tu médico te indique cómo protegerla de forma segura).
- No tires, dobles ni sometas el catéter a movimientos bruscos que puedan desplazarlo.
Cambio de apósitos
El cambio de apósito es una parte clave de la prevención de infecciones. Ten en cuenta estas recomendaciones generales:
- Cambia el apósito con la frecuencia indicada por tu médico o enfermera (por ejemplo, cada 1 a 3 días, o antes si se humedece o ensucia).
- Realiza el cambio en un lugar limpio, con buena iluminación y todo el material listo (gasas, apósito nuevo, cinta, desinfectante si te lo indicaron, etc.).
- Observa la piel alrededor del catéter en cada cambio para identificar enrojecimiento, secreciones o dolor.
Señales de alerta
Debes acudir al médico o al servicio de urgencias si notas alguno de estos signos:
- Enrojecimiento, calor o hinchazón alrededor del catéter.
- Secreción amarillenta, verdosa o con mal olor en la zona.
- Dolor intenso o punzante que no mejora con los analgésicos recetados.
- Fiebre, escalofríos o sensación de malestar general que antes no tenías.
- Sospecha de que el catéter se ha desplazado, salido parcialmente o no funciona como antes.
Recomendaciones generales
- No nades ni uses jacuzzi o piscinas hasta que el equipo médico te dé el alta para hacerlo.
- Evita ejercicios intensos, golpes en la zona o cargar peso que pueda tirar del catéter.
- Lleva siempre material de repuesto limpio (gasas, apósito, cinta) por si necesitas un cambio inesperado.
- Respeta las consultas de control y comenta cualquier duda sobre el cuidado del catéter.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo debo cambiar el apósito?
En muchos casos se recomienda cambiar el apósito cada 1 a 3 días, o antes si está húmedo, sucio o despegado. Sin embargo, la frecuencia exacta debe indicarla tu médico o enfermera según el tipo de catéter y tu situación clínica.
¿Puedo ducharme con el catéter?
Solo si tu médico lo permite. En muchos casos se recomienda usar apósitos impermeables o cubrir muy bien la zona para evitar que se moje. Evita sumergirte en piscinas, jacuzzis o bañeras hasta que recibas indicaciones claras del equipo de salud.
Este contenido es informativo y no reemplaza las indicaciones personalizadas de tu médico o centro de salud.